Todo empezo el verano pasado cuando un ventarron desbarato su sombrilla del jardin. Entonces, nuestro vecino fue imediatamente y compro una nueva. Obviamente moderna, grande y roja. Por alguna razon esta nueva no funciono. Algo estaba dañado, y fue una verguenza en la visita de los abuelos, gran cantidad de explicaciones y subsecuente disgusto de la esposa. Despues vinieron las discusiones entre marido y mujer, gritos y recriminaciones, parecian causadas por la incapacidad del pobre hombre de proveer un ambiente ostentoso para el jardin, para relajarse en el verano de las rutinas diarias. Empezamos a pensar que este era el principio del final del matrimonio... Pero, oh sorpresa!, al final del verano, un dia un contratista aparecio para instalar un techito para cubrir, adivina que : un jacuzzi. Muy elegante. No muy grande. Pero lo instalaron mal, muy cerca de la ventana de la casa. Se necesito un nuevo intento y despues de largas deliberaciones fu...